Go to Top

¿Cómo aprenden los niños a confiar en los demás? ¿De dónde surge el amor propio? El apego y el niño, parte II.

En entradas anteriores hemos visto como el apego puede ser la base de la felicidad en los niños (y en los adultos que serán en un futuro).

Esta entrada es una continuación para entender cómo los vínculos tempranos nos hacen ser de una forma u otra.

Recordemos que el apego es el vínculo que se establece entre un bebé, desde antes de su nacimiento, y su figura de protección, que puede ser su madre baby-165067_1280u otro adulto que le proteja y le dé las bases seguras para su supervivencia.

El apego, en definitiva, es un vínculo de amor y seguridad. A través de esta relación, el bebé puede calmar sus necesidades internas. Pensemos por ejemplo cuando un niño llora de hambre o miedo. Al estar indefenso, solo puede sobrevivir y calmarse (regulación) gracias a los adultos que le protegen. Del mismo modo, cuando está feliz, los adultos responden a su sonrisa o arrullos, meciéndolo, sonriéndole, etc. A través de esta interacción el cerebro del niño se desarrolla, aprendiendo poco a poco que los estados negativos son pasajeros y pueden ser controlados.

boy-447701_640

Cuando un niño no es protegido en la edad temprana, las consecuencias para su personalidad pueden ser incapacitantes.

De esta forma el cerebro del menor se va regulando, entendiendo que todo tiene un principio y un final, hasta las cosas más desagradables y dolorosas pueden mejorar. También aprende que él es digno de amor y que el mundo y las otras personas (primero sus padres y luego otros adultos cercanos) son lugares seguros y, en caso de que esto cambie, siempre va a encontrar apoyo en sus progenitores. Los padres son, por tanto, esa base segura a la que el niño puede volver siempre que siente miedo, dolor, tristeza o cualquier tipo de perturbación.

Pero ¿qué pasaría si no existen adultos que protejan al niño o peor aún, que sean ellos mismos los que le inducen terror al abusarlo o maltratarlo?

Lo veremos en el próximo post.

Centro Noguerol, solución al maltrato.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies